La Singularidad

ai

La ciencia ficción siempre me gustó porque plantea escenarios futuros donde la tecnología tiene un rol predominante. De un tiempo a esta parte, noté varias películas las cuales, cada una a su manera, describen un futuro de inteligencias artificiales muy avanzadas. Entre estas películas están:

Estas inteligencias artificiales (AI por sus siglas en inglés de Artificial Inteligence) avanzadas empiezan siendo muy torpes inicialmente, pero gracias a su progreso  exponencial, pueden no solamente interactuar con personas en lenguaje natural, sino que además muestran empatía, sentimientos, emociones, y conciencia de sí mismas.

Por supuesto que es fácil desestimar estas AIs con el argumento de que es pura ciencia ficción, sobretodo teniendo en cuenta lo limitado que son los sistemas actuales de interacción verbal automatizada (no faltan ejemplos de sistemas de reconocimiento de voz a los que hay que repetir varias veces lo mismo para que entiendan simples comandos), aplicaciones que no pueden diferenciar cosas simples como un texto, una fecha, un número, etc.

Pero hay sobrados ejemplos de avances reales en AI. Solo para citar algunos:

A esto hay que sumar avances reales en robótica, drones, vehículos que se auto manejan, sensores, nanotecnología, ingeniería genética, la Internet de las Cosas (IoT), redes neurales, aprendizaje profundo (deep learning), big data, cloud platforms, y una conectividad sin precedentes.

Está muy claro que cada vez vamos a depender de la nube. La cantidad de información que generamos es simplemente apabullante (fotos, videos, conversaciones, backup de dispositivos, localizaciones y más) y por más que nos resistamos vamos a terminar cediendo a la conveniencia del cloud. Este triunfo de la nube va a significar una completa pérdida de la privacidad, y nuestra información privada se va a agregar con nuestra información pública (gustos, preferencias, estados de ánimo, etc.) colectada de nuestros constantes status updates, likes, shares, retweets, favs, pins, check-ins, tags, etc., a nuestos metadatos, próximamente a nuestro perfil de ADN. Así con todos estos datos nuestos y gracias a una capacidad sin precedentes de data mining y análisis de datos, las empresas (y gobiernos) tendrán un perfil absolutamente preciso de cada individuo. Todo esto también permitirá ajustar, calibrar y mejorar los modelos de AI actuales.

El brillante Ray Kurzweil, que en palabras de Bill Gates es “el mejor que conozco en predecir el futuro de AI” y trabaja para Google en AI, ha predicho con bastante precisión varios eventos del pasado, y tiene algunas impactantes predicciones para los próximos 25 años, en particular que para la década del 2040-2050, la inteligencia no biológica será mil millón de veces más capaz que la inteligencia biológica.

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En pocos años tendremos la tecnología para transformar a los humanos con la capacidad de amplificar nuestra inteligencia y mente, extendiéndonos fuera de nuestros cuerpos, convirtiéndonos en “transhumanos” (lo que se representa con el símbolo “h+”). Ese es el momento de la singularidad tecnológica.

Los avances son tan importantes, que visionarios como Bill Gates, Elon Musk y el mismo Stephen Hawking, vislumbran problemas en el horizonte y demuestran su preocupación.

Mientras tanto, los robots siguen siendo bastante torpes, pero aunque sean simples máquinas, tal vez por el hecho de que estén antropomorfizados, uno siente un poco de lástima cuando caen o fallan miserablemente en sus objetivos. Pero, si sentimos esto con burdos esqueletos de hierro, no puedo ni siquiera imaginar lo que habremos de sentir cuando los robots sean tan sofisticados que sean casi indistinguibles de seres humanos.

Si querés ahondar más sobre estos temas, te dejo algunos links adicionales:

Finalmente, para aligerar el tema, un poco de humor de la mano de The Big Bang Theory, en un episodio donde Sheldon trata de determinar su fecha de muerte para ver si ocurre antes de la Singularidad.

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The Next Big Thing (?)

smartphones

Después del exitoso desembarco de la línea Galaxy S en Estados Unidos en 2010, Samsung se volvió una fuerza imparable en el mundo móvil. No solamente se convirtió en la empresa que más celulares vende en el mundo sino que junto con Apple se llevan más del 99% de la ganancias del sector.

Yo no fui ajeno a ese tren y tuve el Galaxy S original (la versión AT&T llamada Captivate), usé brevemente el Galaxy S latinoamericano, el Nexus S (una variante del Galaxy S diseñado para Google), el Galaxy SII, el Galaxy S3 y ahora el Galaxy S4.

Odié el Captivate, pero más por culpa de las personalizaciones que habían sido instaladas para AT&T y por la versión de Android de entonces (2.1). Me encantó la versión pura de Samsung del Galaxy S, principalmente porque venía con Android 2.2 (notable diferencia!), aunque no pude disfrutarla por mucho tiempo (el teléfono era prestado). Sufrí con el Nexus S, porque la experiencia “pura” de Google no cumplió su promesa: la actualización a Ice Cream Sandwich (Android 4) tardó más de 5 meses que en otros teléfonos y además tenía una cámara de cuarta.

Queriendo probar otras aguas, me aventuré el año pasado con el HTC One X, un teléfono claramente superior a Samsung en lo que refiere al diseño, materiales y construcción. Lo que más me molestaba de ese teléfono es la posición del botón de desbloqueo (arriba en vez de al costado) que requería especial esfuerzo para usarlo. Lastimosamente se cayó y se rompió la pantalla.

En su reemplazo tuve un S3, que conseguí localmente y a un relativamente buen precio. A esta altura, todos conocen o han visto un S3 y saben que toma buenas fotos, es relativamente sólido y rápido; pero no sin problemas: no solamente se me reseteó de la nada unas cuantas veces, sino que más o menos a los 9 meses de uso, murió completamente. Samsung me lo cambió por garantía, pero perdí algunas fotos importantes, por no hacer backup regular. Independientemente de esos problemas, en el día a día lo que más me molesta es que se puso lento, especialmente la aplicación de contactos que es absurdamente lenta y eso que es un teléfono que tiene una CPU de 4 núcleos!!!

Habiendo decidido hace tiempo cambiar de teléfono cada año y no sentirme culpable ni por 1 nanosegundo, estaba llegando la fecha de tener el modelo 2013 de Android. Los contendientes eran el HTC One, que se vende en línea por $575 y “the next big thing” de Samsung (está bueno el video), el Galaxy S4. El HTC One es considerado por algunos conocedores como el mejor smartphone de la historia, por su excelente diseño industrial, su construcción de precisión, como de reloj suizo y una fabulosa pantalla 1080p con la violenta densidad 468 puntos por pulgada (el ojo humano supuestamente es incapaz de distinguir densidades superiores a 300 puntos por pulgada). Sin embargo pusieron una cámara que no tiene la calidad del resto de las características.

El S4, por el contrario, fue atacado por ser de construcción “barata”, de plástico y lleno de funciones que la mayoría jamás usará. Por otro lado, su batería es intercambiable y de mayor capacidad, tiene memoria expandible y su cámara es probablemente la mejor disponible en un smartphone actualmente.

Al final pesaron más la mejor cámara, la función de S Beam (ya que mucha gente tiene S3), la posibilidad de expansión de memoria, la versión más actualizada de Android y la garantía local. Pero apenas el S4 estuvo en mis manos, sentí algo que esperaba desapareciera con los días, pero la verdad es que el sentimiento se reafirmó: “no vale la pena”.

Simplemente si uno tiene un S3, no vale la pena irse a un S4: con sus 8 núcleos no se siente más rápido ni más fluido; la galería y las transiciones no son siempre suaves; la aplicación de contactos sigue siendo lenta; la batería no dura más; las aplicaciones que vienen por defecto, muchas de las cuales son una basura se chupan 8GB dejando al modelo de 16GB con solo la mitad disponible; los gestos aéreos (air gestures) no son consistentes y “funcionan” en algunas partes de algunas aplicaciones; y se resetea.

Pero que no se malentienda, si uno viene de un S2 o de uno de los tantos Galaxys (a propósito, me molesta que Samsung haya bastardeado su marca), el salto es apreciable y quien así lo haga disfrutará de su elección. Sin embargo, el secreto está en comprar el S3, porque bajó de precio, es aún un excelente equipo y viene con 48 GB de Dropbox por 2 años, ideal para hacer backup automático y silencioso de las fotos y videos que uno toma.

Seguiré siendo fiel a Samsung después de esto? Mi fidelidad es en realidad a Android que por ahora es el sistema operativo que más se adapta a mi caso de uso. Mientras tanto, mi hija es feliz revisando las fotos sin tocar la pantalla del S4 y tengo un S3 en excelentes condiciones como regalo para el día de la Madre.

La PC repensada

Ayer Microsoft hizo un anuncio sorpresa. Con 4 días de anticipación, invitó a periodistas de tecnología de todo el país a que vayan a Los Ángeles para un evento a un lugar NO establecido. Muchos rumores, pero ninguno realmente acertado.

En el evento Microsoft anunció la primera computadora hecha por ellos llamada Microsoft Surface.

Por más de 10 años Microsoft estuvo intentando hacer una tableta con ayuda de sus socios de hardware. En 2010, Apple introdujo el iPad y con eso le mostró al mundo cómo se debía hacer una. En sus 2 años de vida, el iPad cambió la historia de la computación.

Después de haber vencido la guerra de las PCs de escritorios, Microsoft no se podía quedar atrás de la revolución móvil. Y sus intentos no estaban dando resultados.

Y entonces se jugó: la nueva versión de Windows que se lanza en set/oct de este año, llamada Windows 8, es un replanteamiento del paradigma de uso de la PC: por una parte es como el viejo Windows, adaptado al uso del teclado y el mouse, y por otro, es adaptado al toque (touch) y a los gestos.

Sin embargo, Microsoft siempre hizo software y sus “socios”(HP, Dell, Toshiba, Sony) hacían las PC y notebooks. Esta vez, tal vez preocupado porque sus socios no estén a la altura de las circunstancias, fabricó una tableta que a la vez funciona como una PC, con un teclado removible que sirve como cobertura y protector cuando está cerrado. Usando última tecnología de materiales, el equipo es liviano y durable (al menos en teoría).

Hay muchas dudas: duración de batería, cantidad de memoria, precio, cuándo estará disponible, disponible solo en USA u otros países, reacción de los socios, etc.

Es sin dudas una jugada muy atrevida de parte de Microsoft que busca permanecer relevante en un mundo cada vez más móvil.

Compraré una? Seguro… O te adaptás o te quedás atrás.

Como decía la Negra Sosa, todo cambia…

Porqué hoy tableta = iPad

Me suelen preguntar a menudo: qué tableta me conviene? A diferencia de cuando me hacen la pregunta equivalente para teléfonos y cuya respuesta invariablemente es: depende; en el caso de las tabletas la respuesta es invariablemente: si podés pagar, comprate un iPad.

La pregunta no me sorprende: Un usuario de PC interesado en dar sus primeros pasos en el mundo de las tabletas no sabe qué esperar o para qué exactamente quiere una en su vida. Solo sabe que la quiere. Se imagina usarla para navegar por Internet, usar Facebook, leer emails, capaz que para leer un libro, pero tiene la idea de usarla también como reemplazo de una notebook o PC, ya que después de todo esa es la experiencia que conoce y además, las tabletas son livianas, con gran autonomía de batería y relativamente potentes. Entonces, las preguntas que siguen son típicamente: Puedo usar Excel? Puedo editar documentos? Donde enchufo el pen drive? Puedo leer un CD/DVD? Es compatible? (nunca entendí que quiere decir esta última pregunta)

Pero la verdad es que una tableta es todavía un pobre reemplazo de una notebook, tal como un coupé es un mal reemplazo de una pickup: ambos vehículos tienen 4 ruedas, motor, volante y frenos, pero sus usos son distintos, tal vez complementarios (trabajo y entretenimiento).

La analogía puede no ser perfecta, pero sirve para ilustrar el ejemplo: con una notebook voy a producir contenido (este documento por ejemplo; o una planilla de proyección de ventas; o los planos de un edificio; o el video de un comercial), pero con una tableta voy a consumir contenido de una nueva forma más cómoda, más natural (voy a leer un libro en la cama; o chequear mi cuenta de Facebook; o “hojear” una revista; o ver un video de YouTube).

Aunque parece un iPhone grande a primera vista, su mayor tamaño invita a un uso completamente distinto al de un teléfono, potenciado en gran medida gracias a las aplicaciones disponibles.

Y es aquí donde el iPad, que no está libre de defectos, le gana lejos a la competencia: aplicaciones. En todas las tabletas se puede navegar, chequear emails; en casi todas se puede ver YouTube, o consultar mapas, o usar Twitter y Facebook, incluso jugar juegos como Angry Birds; pero por ahora, solo en el iPad hay la variedad, cantidad y calidad de aplicaciones (o apps), algunas de ellas revolucionarias. De hecho, hay más de 200.000 apps!

También hay que tener en cuenta que ya no son los 90s donde la conectividad estaba en segundo plano. Hoy vivimos conectados y ya no se analiza el dispositivo en forma individual, sino en el contexto de un ecosistema, es decir, todos los accesorios, aplicaciones y servicios disponibles para ese dispositivo. En este aspecto, el iPad también está al frente de la competencia. Y por lejos: 3 de cada 4 tabletas vendidas es un iPad.

Finalmente todo converge en la experiencia de uso que uno percibe con un iPad: un dispositivo sólido en características técnicas, estéticamente elegante, que responde rápido al toque, fácil de usar, una amplia y variada tienda de contenido (revistas, libros, música y videos) de fácil acceso y segura, con la mayor cantidad de aplicaciones disponibles, con el ecosistema más vibrante e innovador…

No soy un fan de Apple: mi notebook es Sony y uso Windows, mi smartphone es Android, mi MP3 es Philips, pero mi tableta es iPad.

Nota 1: Para mi iPad es femenino porque es una tableta, pero por cacofonía uso el artículo masculino “el” por la misma razón que se dice “el agua”.
Nota 2: Dejo para otro post las limitaciones que encuentro en el iPad y mi opinión sobre la new iPad (iPad Gen3)

BB PIN

A más de uno le habrá llegado la onda del Blackberry, y más que uno se habrá enganchado con su servicio de mensajería mal llamado “BB Pin”.

Aunque es muy probable que algunos de los que ahora tienen un “BB” (BB = Blackberry) abandonen el barco para ir a un Android o un iPhone en su próximo teléfono, les quiero hacer una recomendación para que el uso de su BB sea más fácil.

El nombre oficial del “BB Pin” es Blackberry Messenger, o BBM. Es un servicio de mensajería instantánea con un funcionamiento muy parecido al popular “Messenger” de la PC en el sentido que para poder conversar con alguien hay que invitarle a ser “amigo”. El tema está en que por vaya saber qué cosas de la vida, se puso de moda invitar a la otra persona usando un código hexadecimal llamado PIN, cuando lo más natural y obvio es invitar a la otra persona a través de su correo electrónico. Después de todo, una de las cosas que el BB mejor sabe hacer es correo electrónico.

Los problemas de invitar a alguien usando el PIN son varios, pero fundamentalmente, a parte de tener que saber el maldito código, cuando se cambia el teléfono por uno nuevo uno tiene que avisar a sus amigos de su nuevo PIN. Eso no ocurre si se invita usando el correo electrónico en vez del PIN.

Así que antes de seguir agregando gente a su lista de contactos de BBM con el PIN, simplemente háganlo usando el correo electrónico que se usa en el teléfono. Cuando les pidan su PIN, díganles su email.

Nube WiFi Portátil

Huawei E5836 WiFi 3G RouterEste pequeño equipo, del tamaño de un celular, es una nube wifi portátil. A veces llamado simplemente MiFi, este dispositivo es un modem 3G más un router más un punto de acceso Wifi que gracias a que tiene su propia batería puede funcionar sin estar conectado a la electricidad o a una notebook.

Lo que hace es retransmitir la señal de Internet que recibe a través de la conexión celular 3G vía Wifi, formando una pequeña nube Wifi a la que se pueden conectar varios equipos. Así, notebooks, tabletas, smartphones y otros dispositivos Wifi pueden compartir una sola conexión 3G. Obviamente para que funcione, el equipo necesita una SIM con una conexión de datos. Hay varios modelos, pero este es el Huawei e3586 Wireless Modem.

En nuestro mundo cada vez más móvil y conectado, es un equipo que vale la pena tener a mano.

Mi Nube Personal

Este mes se celebra el 30º aniversario del lanzamiento de la IBM PC, la computadora que introdujo la arquitectura que sigue hoy vigente en la mayoría de las más de mil millones de PCs, notebooks y servidores y que puso en el mapa a otras 2 empresas, Microsoft e Intel, cuya simbiosis las benefició de manera extraordinaria.

Todavía recuerdo mi primera PC compatible, un “clon” XT con 640 KB, tal vez 10 MB de disco y pantalla monocromática (con fósforo blanco, en vez del verde o ámbar comunes de la época) que me llevé al Brasil mientras terminaba mi facultad. El precio de esa PC era de unos $1800 si la memoria no me falla.

Ciertamente tuve muchas PCs después de aquella, cada vez con más CPU, más memoria y más disco. La obsolesencia programada era algo que estaba implícito: cambiar la PC cada cierto tiempo fue la norma. Lo que no me imaginé es que pronto iba a haber múltiples PCs en la misma casa. Hoy tengo 3 PCs, 2 notebooks, 2 tabletas, 2 smartphones y unos cuantos dispositivos “inteligentes” (iPod Touch, consola de juego, etc).

Por otro lado nuestra vida se está digitalizando a una velocidad increíble: la fotografía es totalmente digital, la música y el video son casi completamente digitales, con la posible excepción de de la radio y de la TV. Y esta digitalización requiere volúmenes importantes de datos.

Este mes también se recuerda el 20° aniversario del nacimiento de la Web, solo que 20 años después, los servicios Web se llaman “nube”. Y la “nube” surge como una solución para atender nuestro problema de múltiples dispositivos y creciente digitalización. Sin embargo, nuestro ancho de banda aún es limitado para descansar en la nube para todas nuestras necesidades. Mis 70 GB de fotos tardarían alrededor de 2 semanas en “subir” al disco en el cielo. Además está el precio: Dropbox cuesta $199/año y SugarSync cuesta $149/año para 100 GB.

Decidí entonces ver si algún NAS (Network Attached Storage o Disco de Red) podría serme de utilidad. Y después de cierta investigación elegí el Synology DS211J, una cajita fantástica. Este equipo es como un disco USB removible, pero en vez de conectarse a una PC vía USB, es un disco que se conecta a la red local. La caja se compra vacía de manera que uno le puede poner los discos que uno quiera. Yo le puse 2 discos de 2 TB cada uno, y los configuré en RAID-1, que quiere decir que 1 disco es un espejo del otro, de manera que si uno se quema, el otro tiene toda la información.

Las PCs se conectan al NAS como un disco de red y soporta Windows, Mac y Linux. Y con su conexión de 1000 Mbps a la red, el acceso es rápido.

Es compatible con DLNA, lo que quiere decir que el Windows Media Player en Windows 7, o el PlayStation3 o cualquier TV LCD conectada “ve” el NAS como una biblioteca en la red y permite escuchar música o ver fotos y videos. También es compatible con iTunes, lo que quiere decir que cualquier Windows o Mac que tenga iTunes “ve” el NAS como una biblioteca de iTunes.

Además, tiene aplicaciones móviles para iOS y Android que permiten la gestión de archivos, ver las fotos desde los teléfonos y tabletas o escuchar música a través de la red.

El DS211J también funciona como una estación de descarga, lo que es útil cuando uno está en un equipo móvil (notebook, teléfono o tableta) y desea descargar un archivo masivo, ya que solo hay que enviarle el link de la descarga al NAS para que este se encargue del resto. Cuando termina la descarga, el NAS te envía un email :-)

El DS211J consume muy poco (menos que 25W) y eso quiere decir que puede estar prendido todo el día. Es muy silencioso y bastante pequeño. Mi impresora está conectado a uno de los puertos USB que tiene y está así disponible para todas las PCs  de la red siempre.

Para los paranoicos, el equipo puede hacer encriptación de datos y también puede mantener múltiples copias de los datos, como una suerte de máquina del tiempo.

Con mínimos ajustes en el router de Internet, el NAS puede ser accedido desde cualquier parte y hasta, si uno quiere, puede ejecutarse un servidor Web con soporte de MySQL.

Hoy, todas mis PCs están “backupeadas” en el NAS; la biblioteca de músicas y videos está centralizada y accesible desde cualquier equipo; mis fotos y documentos están seguros. Por $280 + gastos mínimos mensuales en energía, creo que una nube personal es una fantástica solución.